miércoles, 4 de febrero de 2015

El Ratoncito Pérez



Y dio otro bocado al bocadillo antes de sentir como se desprendía el incisivo.
- ¡Mira mamá, un diente!
- Déjalo bajo la almohada y el Ratoncito Pérez te dará una sorpresa.
Volví a reprocharle la frase.
- Solamente enseñas al crío a creer en tonterías.
Me miró de soslayo y me tendió el vaso de agua.
Desperté a mediodía. Me encontraba solo y en la mesilla descansaba el vaso de agua y un blister de somníferos al que le faltaban tres pastillas. Bajo la almohada, el diente de mi hijo y una nota escrita con mayúsculas.
“Nos vamos a un lugar donde creer en tonterías”. Firmado, el Ratoncito Pérez.

1 comentario:

Unknown dijo...

Interesante y muy sugerente texto Pablo, da que pensar.

Me gustaria que intercambiásemos enlaces, yo ya te añadí a mi Blogroll. Este es mi blog:

http://deacuerdoqueno.blogspot.com/

Un saludo!!