viernes, 30 de marzo de 2012

Tanto tienes tanto vales

-         ¿Cuánto tienes?
-         Más de lo que merezco.
-         ¿Por eso estás en Alhaurín?
-         Eso dicen.

martes, 27 de marzo de 2012

Cambio de actitud

Le gustaban aquellos cambios de actitud de su pareja en la cama. Un día era una mujer remilgada, que gustaba de hacer el amor a oscuras y al día siguiente era una fiera salvaje que le despellejaba el pecho con el filo de sus uñas. La sonrisa, a veces tan distante en el punto final, se convertía en otras ocasiones en el triunfo del guerrero. Había un pequeño lunar junto a la comisura de los labios que le gustaba besar pacientemente. El pelo rizado en ocasiones y más liso en algunas otras, se enredaba entre sus dedos mientras la montaba sobre su cadera para hacerla cabalgar. Unos días era jinete pausado y otros una amazona loca de amor. Los labios rojos un día y al día siguiente sin carmín. Él no decía nada, solamente esperaba el momento y rezaba porque le tocase la mujer fogosa. Por el aroma podía reconocerla al instante. Su esposa usaba una colonia corriente, mientras que su cuñada usaba un embriagador perfume costoso. Hacía tiempo que sabía lo del intercambio entre su mujer y su hermana gemela pero él prefería seguir haciéndose el tonto y decir "te quiero" al final de cada función. A veces, cuando el caro perfume había quedado complemente pegado a su cuerpo transferido por el sudor, se volvía hacia ella y le suplicaba que no dejase nunca de estar a su lado.

lunes, 26 de marzo de 2012

Gatillo fácil


- Entonces, ¿cómo podemos saber que esto no es un sueño? —decía Ana.
Yo me sentí ridículo. Le había dicho tantas veces "eso lo habrás soñado" que ahora no tenía respuesta para mi fracaso.
Desnuda, resbaló por las sábanas y acercó su mirada hacia mi entrepierna. Sonrió sin ganas y buscó su ropa para marcharse.
Sonrojado, busqué una salida en forma de cuento. Agarré su mano, atrapé sus caderas y susurré en su oído.
- ¿Puedes sentirlo?
- Sí. - Contestó indiferente.
- Entonces no es un sueño.
Apartó mis manos con vehemencia y se vistió deprisa para dejar un portazo entre su voz y el taconeo intenso que anunciaba su despedida.
-         Claro que no, ha sido una pesadilla.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Dios no tiene respuestas

Buscó en el cielo respuestas al dolor, pero en Auschwitz hasta Dios limpiaba letrinas.

martes, 13 de marzo de 2012

Sin pasado

Los sueños le evocaban besos tiernos y abrazos calurosos. Hacía el amor a diario con su esposa, acariciaba el rostro de su hijo y se miraba al espejo para recrearse con su atlética figura. Los sueños fueron sueños hasta que dejaron de serlo. Un día despertó del coma y vio a su alrededor a un montón de gente que no conocía. Una se presentó como su esposa, otro como su hijo y algunos más dijeron que eran sus amigos, pero ninguno era como en sus sueños. Cerró los ojos e intentó volver a despertar pero ya no había una máquina que le indujese la inconsciencia. Pidió un espejo y no reconoció al tipo feo y desaliñado que había frente a él. Le contaron lo del accidente de coche, lo de los tres meses en coma y lo de las lágrimas que habían derramado por él. Le contaron, incluso, que antes de aquello él era feliz. Muy feliz. Pero no podía recordar nada. Llamó a la enfermera y pidió un somnífero. Prefería seguir soñando a seguir escuchando aquellas palabras que tanta desilusión le producían.

lunes, 12 de marzo de 2012

Números primos


La malvada hipotenusa capturó a Pi. La pérfida tangente sesgó el círculo y todos quedamos atrapados en un logaritmo sin solución. Ni siquiera la regla de tres fue capaz de sacarnos del agujero. Angustiados, pedimos permiso a Goldbach para multiplicarnos con el resto de la clase. Confuso, nos dibujó sobre un papel y trazó dos garabatos.
- ¿Vosotros dos, sois hermanos?
- No, somos números primos.
Le vimos saltar de alegría y añadirnos a mil sumas. Trece me miró con ojos de infortunio y yo me quedé hecho un siete. Desde entonces no hemos dejado de trabajar y solamente él aparece en los libros de historia.

jueves, 8 de marzo de 2012