miércoles, 10 de septiembre de 2014

No funcionó



No funcionó.

Dejó el coche en mitad de la calle y el ramo de rosas en la papelera. Buscó un destornillador en el maletero y un trapo limpio en la guantera. Abrió el capó y encontró el taco de grasa junto al carburador. Clavó el destornillador tan hondo como pudo y fue limpiando los restos de grasa con el trapo. Gritó su nombre por cuarta vez y volvió a verla asomar por la ventana. Había tatuado un corazón en el árbol junto al que tantas veces se habían besado. La vio negar con la cabeza y volver a poner la cortina como muro entre sus vidas.

Tampoco funcionó.