martes, 16 de octubre de 2018

Tiempo

Le pidió al Ratoncito Pérez un excalectric y le trajo un coche eléctrico. Le pidió a Papa Noel una  bicicleta y le trajo una moto. Le pidió a los Reyes Magos un caballo de madera y le trajeron un potro. Cuando, para su cumpleaños, le pidió a su padre un poco de tiempo, éste sólo tardó diez segundos en rellenarle un cheque lleno de ceros.

lunes, 15 de octubre de 2018

Hemorragia

Le sangraba la nariz cada vez que decía una mentira. Para no preocuparla más, le dijo que no la echaba de menos y que era muy feliz sin ella. Unas horas después, casi muere por la hemorragia.

lunes, 8 de octubre de 2018

Pequeña

La llamaba pequeña porque era una manera de hacerle saber que la sentía suya, pero cuando quiso  despertar se dio cuenta de que ella le había quedado demasiado grande.

jueves, 27 de septiembre de 2018

Santa Rita, Rita

Una vez más, le despidió con su sarcasmo particular:

- Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.

Y allí se quedó, plantado, humillado, sin su novela de Asimov y su reloj digital. Otro día fueron el bocadillo y la pulsera de plata, otro fueron las zapatillas. El bollo de chocolate, el estuche de dos pisos, el bolígrafo de diez colores, el álbum de cromos, los apuntes de lengua, las gafas de sol, la sudadera de marca.

Así, hasta que la chica más guapa del instituto cambió de gusto. Dejó al humillador y se acurrucó con el humillado. Detrás de las gafas de pasta había unos ojos azules que embrujaban y detrás del pantalón había una entrepierna que fascinaba.

El bruto se acercó a ellos y le partió la cara. Pero la chica siguió abrazándole.

Entonces él sonrió, pese a escupir sangre, y le despidió con su sarcasmo particular:

- Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.

miércoles, 26 de septiembre de 2018

La más bella

- Fue la mujer más bella con la que estuve nunca.
- ¿Y qué paso?
- Que yo fui el hombre más gilipollas con la que ella estuvo nunca.

martes, 25 de septiembre de 2018

Una corta historia

- Fue una corta historia.
- ¿Cómo de corta?
- Cuando la quise besar de nuevo, había desaparecido con el viento.

Y entonces, el viento, volvió a sacudirle el rostro dejando un sabor de dulce saliva en su boca. El recuerdo, el deseo, el adiós que no quería asimilar.

lunes, 24 de septiembre de 2018

Hi ho

Bonachón se cansó de ser bueno y escondió la manzana bajo el gorro marrón. Dormilón se cansó de estar en la cama y guardó el elixir en un bolsillo de su camisa naranja. Mudito se cansó de callar y tomó una jeringuilla prestada del botiquín de Tímido que ya estaba cansado de sonrojarse y les había propuesto el plan. Mocoso dejó de estornudar y dejó que la niña durmiese la siesta tranquilamente. Gruñón sonrió por un día y manejó con destreza la jeringuilla, el elixir y la manzana. Sabio despejó la cabeza e ideó el plan. Dirían que vino una mujer, que les vendió una manzana y que se la habían guardado para ella.

Al principio todo había sido demasiado bonito. La chica se desnudaba, se lavaba y se dormía y ellos iban y volvían del bosque con su pequeña erección. Hi ho, Hi ho, cantaban. Pero entonces llegó el príncipe y se acabaron las ilusiones.

- A tomar por culo.

"Este Gruñón, siempre tan amable", pensó la chica antes de sentir como la glotis se inflamaba y el aire dejaba de llegar a sus pulmones.

- Ahora que venga el listo a despertarla. - Dijo mudito antes de volver a callar.

Y cuando escucharon cabalgar al caballo todos pusieron la cara de duelo que durante tantas horas habían ensayado.

jueves, 20 de septiembre de 2018

Sin freno

- Echa el freno. - Le rogó.

Pero él continuó a toda velocidad. Las palabras se cruzaron, los vocablos se acercaron, el aliento se convirtió en dióxido.

Y entonces llegó el tortazo.

- Te lo advertí. - Dijo ella.

Y él se frotó la cara, dolorido, sabiendo que algún día debería dejar de pisar el acelerador.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

Curiosidad

Había una rosa, junto a una nota, en la puerta de su casa. Era la tercera vez y esta vez tampoco pensaba hacer caso.

"Sabes quien soy, sabes que quieres cenar conmigo".

A la cuarta fue la vencida y se decidió a llamarle por teléfono. Cenaron, se besaron, hicieron el amor y durmieron juntos hasta el amanecer. Había sido un acierto, pensó. Insistir por su parte, ceder por la mía. Se sentía enamorada. Regresó a casa con el rocío de la mañana y, junto a la puerta, volvía a haber una rosa junto a una nota.

"Vale, no sabes quien soy, pero te hubiese gustado cenar conmigo".

No regresaron las notas, ni las rosas, ni siquiera la policía porque no hubo más anónimos. Pero por más tiempo que pasara, jamás se quitó de la cabeza la intriga de quien sería el tipo que quería cenar con ella.

martes, 18 de septiembre de 2018

Credo

"Creo en Dios todopoderoso, creador del cielo y de la tierra...".

La tormenta arrasó su casa y el viento azotó su cosecha.

"Creo en Dios todopoderoso, creador del cielo y de la tierra...".

El verano secó los ríos y el pozo no pudo regar las viñas.

"Creo en Dios todopoderoso, creador del cielo y de la tierra...".

Un caminante pidió cobijo y se quedó con su mujer para siempre.

"Creo en Dios todopoderoso, creador del cielo y de la tierra...".

Una enfermedad se llevó a su hijo y un accidente partió en dos a su hermano.

"Creo en Dios todopoderoso, creador del cielo y de la tierra..."

El médico le diagnosticó el cáncer. Le instó a iniciar el tratamiento y él, en lugar de volver al hospital, regresó, como cada tarde, a la capilla de la vieja iglesia.

"Creo en Dios todopoderoso, creador del cielo y del tierra...".