lunes, 31 de marzo de 2025
Ecuaciones
lunes, 17 de marzo de 2025
El bebé
- Era mi obligación.
- Su obligación nunca debe ser provocar la muerte de nadie, incluso si es un recién nacido. Sabe que existen otras alternativas.
- No tenía alternativa.
- La sospechosa se levanta la camiseta y muestra una señal en su vientre. Se trata de una cruz invertida.
- No recuerdo haberme quedado embarazada.
- Siempre hay un acto que lo corrobora.
- Eso le quería decir, en ningún momento tuve contacto con un hombre durante los últimos dos años.
- Sabe que lo que me cuenta no es posible.
- Soñé con él
- ¿Con el bebé?
- Sí. Y no le gustaría saber qué me dijo.
- No estoy aquí para interpretar sueños sino para obtener respuestas.
- Nos va a matar a todos.
- No lo veo muy factible.
- ¿Qué hicieron con él?
- Está a salvo en un hospital.
Se escucha un revuelo. La puerta se abre. Los ojos se abren y la garganta se enciende.
- Hay un incendio terrible en el Hospital Comarcal.
La puerta se cierra. Las voces viajan y el silencio se adueña de la sala.
- Se lo dije.
El inspector se levanta y la mujer le sigue con la mirada sabiendo que, posiblemente, esa sea la última vez que le vea con vida.
martes, 18 de febrero de 2025
Mecanografía
viernes, 24 de enero de 2025
Help
lunes, 16 de diciembre de 2024
Los niños
jueves, 21 de noviembre de 2024
El legado
Aquí estoy otra vez; colmado de honores después del último éxito, contando los billetes que me proporcionó el último premio y buscando un rato libre en la agenda para poder pasar un día con mis hijos en el parque de atracciones. Todo lo que me prometiste se está cumpliendo ¿Recuerdas? Tú pones el talento y yo te ofrezco un legado. Ya son seis años a tu lado y es la sexta vez que te escribo el mismo e-mail. Ya sé que me dirás que esto del bloqueo es pasajero, que seguro se cruzará una nube y su forma dará origen a una idea y que me sentaré de nuevo enfrente del ordenador y no cesaré de teclear hasta que escriba la palabra “Fin”, pero es que esta vez te lo digo en serio.
Cuando leíste el borrador de la última novela estuvimos una semana y media discutiendo. Tú no entendías que me hubiese cargado al protagonista y yo no entendía que tú no comprendieses la necesidad que tenía de quitarme de encima a aquel maldito pedante. Tú querías una saga y yo lo zanjé con una trilogía. Le hubiese matado en el segundo libro, pero el primero tuvo tanto éxito que opté por la codicia en lugar de la necesidad.
Y ahora que me siento liberado te escribo para decirte que no habrá una sexta novela, que me he cansado de imaginar una vida que jamás podré vivir y que he decidido planear una nueva que ahora puedo permitirme. Me llevaré a mi familia lejos, disfrutaré atardeceres distintos y me lanzaré por acantilados peligrosos. Y quizá algún día, si encuentro a una editora que me compre verdades, mandaré la fama al carajo y publicaré mi historia sin ningún tipo de imposición.
Y ese será mi verdadero legado.
Fin.
miércoles, 30 de octubre de 2024
Ángeles
miércoles, 9 de octubre de 2024
Choque de trenes
Es pedante, arrogante, insoportable y con un punto chulesco que provoca rechazo hasta el inicio de su descripción, pero qué queréis que os diga, a mí me cae bien. Ha deshecho tantas camas y bajado tantas escaleras que ni él mismo es capaz de recordar el primer escarceo por más que se empeñe en tratar de olvidar el último. Porque ella es dulce, generosa, emprendedora y, sobre todo, tiene ese punto de carisma literario que provoca la necesidad imperiosa de una nueva línea y la obligación moral de una nueva página.
¿Cómo conseguir que este choque de trenes no termine con un descarrilamiento? Lo que realmente deseo es que ella sea libre, viaje, sueñe y vuele sin fronteras mientras que él siga rompiendo corazones al tiempo que cose el suyo con el hilo del olvido y rasga su voz con la tijera del desdén. Mientras ambos fingen felicidad irán encontrando su lugar en el mundo a partir de un último beso en una terminal de aeropuerto vacía junto a una maleta cargada de reproches.
Pero es una novela romántica, me recuerda la editora. Hubo un día en el que le dio por abrir mis elucubraciones en la red y, después de un cruce de correos electrónicos, me propuso un trato; tú me escribes una novela de amor y yo te hago rico. Así que, por un puñado de euros, voy a vender mi dignidad a una docena de adolescentes que, con la lágrima en el rabillo del ojo y el deseo en la punta de la lengua, estarán deseando vivir su final feliz en una última escena en la que el avión vuela sobre sus cabezas y ellos regresan al mundo sin maleta, sin sueños y sin demasiados reproches.
miércoles, 18 de septiembre de 2024
Cuenta atrás
martes, 27 de agosto de 2024
En el país de los ciegos
- ¿Qué tal mil euros?
El tuerto le miraba con cierta condescendencia y él contó, mentalmente,
las cosas que podría comprar con ese dinero. No sabía a qué ojo de su
interlocutor mirar y eso le confundía soberanamente. Leche, huevos, carne y
alguna verdura. Podría dar de comer a mi familia durante unos meses y, quien
sabe, quizá cuando me recupere pueda encontrar un trabajo. Seguro que había
alguien dispuesto a cobrar su ayuda por incapacidad.
-
De acuerdo. – Contestó.
Desde que habían
hecho el primer trasplante de ojo, habían sido muchos los ciegos que habían
buscado un ojo sano con el que poder descubrir los colores del mundo. Pero
aquel tipo no quería ser rey, sino emperador.
Ahora por fin sabía qué costaba un ojo de la cara.