Balones de oro: Kevin Keegan
Hace 1 semana
Palabras y pequeñas historias
pese a que trabaja de albañil, Capijuán América no tenía el escudo pese a que cincelaba armas en una fábrica de Toledo y Piteresa Parker no sacó sus uñas para mostrar lo bien que araña. No nos quedó otra que sopesar las opciones y elegimos la más fácil. Ellos eran más fuertes y parecían mejor entrenados. Así que salimos corriendo. Correr es de cobardes, decía el abuelo cada vez que me amenzaba con la alpargate. Y yo, igual que entonces, le diría al yayo que una cosa es ser un héroe y otra es ser un gilipollas.
El abusón de González le quitaba siempre el bocadillo en la hora del recreo. "Ya no más", pensó Juanito. Y al día siguiente, antes de que su madre lo envolviese le pidió echar un último vistazo. Entre la miga escondió media docena de pequeños clavos y, sobre el atún, estornudó con ganas dejando caer el gargajo. "¿Te has constipado?" "Un poco, mamá" "Abrígate". González cogió el bocadillo y lo abrió con cara de asco. "No me gusta el atún". Y se obligó a comerlo en silencio, mientras el bruto le observaba.