Habría sido insufrible ver a ese pedazo de cachas haciéndole el boca a boca a la mujer del segundo piso, por eso, cuando don perfecto me preguntó si todo estaba bien por allí le dije que sí y me apresuré a ocultarla detrás de una puerta. Mientras seguía apagando el incendio imaginaba el sabor sus labios pero un derrumbe en la planta superior me obligó a correr hacia la calle. Cuando recordé a la mujer intenté regresar, pero entonces la vi inconsciente en brazos de don perfecto. No habría besos forzados pero entonces supe que sí habría otro incendio.
¿Qué podemos esperar?
Hace 10 meses

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